📡 | RADIOCOMUNICACIONES: Silencio electromagnético en la Plaza Roja

El pasado 9 de Mayo, fecha en la que el Kremlin conmemora la victoria sobre la Alemania nazi. Lo que históricamente ha sido el escaparate del músculo militar ruso, se transformó en 2026 en un ejercicio de mínimos logísticos y blindaje digital.


La ausencia de blindados modernos y vehículos pesados fue lo que más llamó la atención. Por primera vez en casi veinte años, no hubo misiles balísticos ni carros de combate recorriendo la Plaza Roja, sino que contó casi exclusivamente con soldados a pie en apenas 45 minutos.

La razón técnica es logística: tras más de cuatro años de conflicto, casi todos los vehículos están comprometidos en el frente. Como señaló el diputado Yevgeny Popov: "Nuestros tanques están ocupados... los necesitamos más en la batalla que en la plaza". Esta falta de material es la señal más clara de que la invasión a Ucrania de 2022 no va según lo planeado, obligando al Kremlin a sustituir el desfile de vehículos pesados por una demostración de fuerza invisible.


Ante la falta de protección física, la defensa se centró en las radiocomunicaciones. La decisión de desactivar la red móvil no fue un fallo de infraestructura, sino una intervención táctica deliberada para crear una burbuja de seguridad frente a la amenaza de drones ucranianos, que días antes ya habían alcanzado edificios a solo 6 kilómetros del Kremlin.


Gran parte de los drones de ataque operan en bandas de frecuencia similares a la telefonía comercial y el Wi-Fi (como los 2.4 GHz). Al "eliminar" estas señales, el sistema de defensa buscaba dejar sin control ni vídeo a cualquier dispositivo enemigo. Los inhibidores afectaron también al GPS y a otras bandas del espectro electromagnético para asegurar un bloqueo total.

Para realizar el acto, Moscú tuvo que solicitar un alto el fuego de tres días mediado por instancias internacionales, un movimiento interpretado como una señal de debilidad. Esta tregua se complementó con un control estatal absoluto sobre las telecomunicaciones, el Servicio Federal de Seguridad (FSB) ahora dispone de facultades para ordenar interrupciones del servicio sin necesidad de justificación. Este apagón digital impacto de lleno en la vida cotidiana, afectando pagos electrónicos, transporte y comunicaciones básicas. 


Mientras el gobierno de Putin intenta comparar esta guerra con la lucha contra Hitler, la tecnología cuenta otra historia. El desfile de 2026 pasará a la posteridad como el momento en que las antenas y el control del ciberespacio tuvieron que sustituir a los tanques.

Bajo el pretexto de la seguridad nacional, Rusia ha institucionalizado un sistema de desconexión vigilada. Ante la falta de recursos físicos, el poder ya no se mide solo en blindados, sino en la capacidad de "apagar el aire" para evitar que un dron interrumpa la narrativa oficial en su fecha más sagrada.




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