☢️​ | DOSSIER PRÍPYAT: La nube y el discurso

Mientras las autoridades de Prípiat y Moscú operaban bajo un secreto absoluto, el incendio que dejo el núcleo abierto funcionaba como una chimenea de grandes dimensiones. Por otro lado, las temperaturas extremas del núcleo fundido generaron una potente columna que esparció toneladas de gases nobles, Yodo-131, Cesio-137 y Xenón a más de 1.000 metros de altura, directamente en la troposfera. 


Durante las primeras 48 horas, los vientos dominantes de la región no soplaron hacia el interior de la Unión Soviética, sino hacia occidente, hacia Europa. Una corriente en chorro de alta velocidad atrapó la masa gaseosa radiactiva y la arrastró en una trayectoria limpia sobre Bielorrusia, Polonia y el mar Báltico, en dirección a la península escandinava.

El Lunes 28 de Abril, a las 07:00 de la mañana, el muro de silencio soviético chocó frontalmente con los sistemas de seguridad de Europa occidental. Cliff Robinson, un ingeniero de la central nuclear de Forsmark, Suecia (situada a más de 1.100 kilómetros de la central de Chernóbil), hizo saltar las alarmas de radiación del laboratorio de la planta al pasar sus botas por los sensores de control tras acudir al baño.


La primera reacción fue de alarma interna, asumieron que su propio reactor sufría una fuga de refrigerante y ordenaron la evacuación inmediata de los más de 600 trabajadores del complejo. Sin embargo, los químicos suecos realizaron un análisis del aire y detectaron dos anomalías. La primera de ellas es que la contaminación estaba depositada en el exterior del edificio, traída por gotas de lluvia reciente, la segunda es que los isotopos del aire revelaba una mezcla de gases específica de combustible de uranio fresco y grafito moderador, una combinación exclusiva de un diseño de reactor muy concreto, el RBMK soviético
.

Tras confirmar que ninguna de las plantas de Escandinavia sufría incidentes, el Instituto Meteorológico e Hidrológico de Suecia trazó modelos de los vientos de los días previos. Todas las líneas geográficas convergían en un único punto del mapa, Ucrania occidental. 



Ante las evidencias físicas, el gobierno sueco emitió un comunicado directo a Moscú bajo amenaza: "O la Unión Soviética daba explicaciones públicas inmediatas sobre lo que ocurría en su territorio, o Suecia presentaría una alerta oficial e internacional ante la OMS y el Organismo Internacional de Energía Atómica". 

Bajo este pretexto, durante la noche del 28 de Abril, a las 21:00 horas, la agencia oficial de noticias TASS se vio forzada a romper el silencio impuesta por el partido, emitiendo un comunicado en el único programa de televisión soviética, Vremya. El texto, de apenas cuatro líneas leídas por un locutor, decía: "Ha ocurrido un accidente en la central nuclear de Chernóbil. Uno de los reactores atómicos ha resultado dañado. Se están tomando medidas para eliminar las consecuencias del incidente. Se está prestando asistencia a los damnificados. Se ha creado una comisión gubernamental". 

No se aportaron imágenes, ni datos de radiación, ni mapas de afectación, pero el mensaje ya era lo suficiente demoledor, el Estado admitía su vulnerabilidad tecnológica. 

El desenlace formal de esta crisis no llegaría hasta el 14 de Mayo de 1986, casi tres semanas después de la explosión. El secretario general del Partido Comunista, Mijaíl Gorbachov, compareció ante las cámaras de la televisión central en un discurso largamente esperado por la comunidad internacional.


Discurso aun no localizado: Este es el fragmento central de su intervención institucional:

"Buenas noches, camaradas. Como todos ustedes saben, recientemente nos ha golpeado una grave desgracia: el accidente de la central nuclear de Chernóbil. Ha afectado dolorosamente a los ciudadanos soviéticos y ha causado la preocupación de la comunidad internacional. Por primera vez nos hemos enfrentado en la realidad a una fuerza tan terrible como es la energía nuclear fuera de control. 

[...]

Al mismo tiempo, no podemos dejar de señalar que el suceso de Chernóbil ha sido tomado por los Gobiernos y los medios de comunicación de ciertos países de la OTAN, especialmente los Estados Unidos, como una oportunidad para lanzar una campaña política maliciosa. Se ha desplegado una montaña de mentiras, hablando de "miles de víctimas", "fosas comunes" y la supuesta "incompetencia" de nuestra ciencia. Nuestro objetivo primordial ha sido salvar vidas y contener el núcleo, no alimentar la propaganda de Occidente".



Aunque el Gorbachov dijo en su intervención que era un ataque propaganda maliciosa de los medios occidentales, el hecho quedó sellado, por primera vez en la historia de la URSS, el átomo pacífico soviético había perdido su condición de infalibilidad sagrada ante los ojos de su propio pueblo y del planeta entero, todo porque una nube radioactiva invisibles decidió no detenerse ante los puestos fronterizos del Telón de Acero.




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