El sonido se define como una vibración mecánica que se propaga a través de un medio elástico y denso (como el aire) y que es capaz de producir una sensación auditiva.
Normalmente el sonido se mide en dB siendo el 0 dB el mínimo perceptible por el humano, llegando hasta el umbral del dolor sobre los 130 dB.
La capacidad auditiva varía entre individuos y disminuye con el tiempo. A medida que las personas envejecen, pierden sensibilidad en las frecuencias más altas, siendo lo habitual dejar de percibir por encima de los 17.500 Hz por lo que se supera la franja en dB.
En una pequeña habitación silenciosa y oscura, el nivel mínimo suele rondar entre los 20 - 30 dB.
En el extremo opuesto, el sonido de mayor intensidad jamás registrado ocurrió en 1883 durante la erupción del volcán Krakatoa (Indonesia). La presión sonora fue tal que rompió los tímpanos de personas situadas a 64 km de distancia, y su onda expansiva dio la vuelta al mundo un total de tres veces. Se calcula que, a una distancia de 160 km, el estruendo alcanzó los 172 dB.


