Aunque en la película se llama "condensador de fluzo", técnicamente actúa como un acumulador de energía de densidad infinita. En electricidad, un condensador almacena energía en un campo eléctrico entre dos placas.
Para que el desplazamiento temporal ocurra, el condensador debe alcanzar un estado de saturación de 1.21 GW.
Para alcanzar tal potencia en un vehículo, la media del voltaje se encontraría en el rango de los megavoltios (MV). Si asumimos una descarga instantánea, la intensidad de corriente sería tan alta que desintegraría cualquier cableado de cobre convencional, lo que explica por qué el DeLorean tiene ese cableado externo tan grueso y reforzado.
Los 1.21 Gigavatios de potencia, en perspectiva, equivalen a la la potencia de salida de una central nuclear de gran tamaño.
El reactor de plutonio de la primera película actúa como un Generador Termoeléctrico de Radioisótopos (RTG) que desintegra el plutonio, generando calor, que se convierte en energía eléctrica.
El problema viene en 1955, cuando el DeLorean se queda sin plutonio, siendo estrictamente necesario para regresar al presente de Marty. La noche del 12 de Noviembre de 1955 a las 22:04, un rayo golpea la torre del reloj de Hill Valley, proporcionando los 1.21 gigavatios de potencia.
Desde un punto de vista técnico, la velocidad de 88 mph no es solo mecánica. A una velocidad de 88 mph la frecuencia de vibración del motor y el desplazamiento del vehículo entran en resonancia con el campo de flujo generado por el condensador.
Al usar los leños modificados en la tercera parte, Doc está manipulando la termodinámica para obtener una curva de aceleración constante. Cada leño aumenta la presión (energía potencial) en la caldera, que se convierte en energía cinética en los pistones.
El objetivo es que el alternador o sistema de inducción del coche detecte que el vector de velocidad es constante y exacto en el momento de la descarga de los 1.21 GW.
Cuando el Condensador de Fluzo alcanza su saturación energética de 1,21 GW y el vehículo llega a la velocidad de sincronización de 88 mph, se desencadena un evento físico. En ese instante, el aire que rodea al chasis sufre una ruptura dieléctrica masiva, ionizando las partículas atmosféricas creando una burbuja de plasma (destellos azules y blancos) que envuelve la estructura del vehículo.
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