🔊​ | SONIDO EN GENERAL: "Vuestras voces perdurarán y se escucharán en el futuro".

Un día mi profesora de física y química de la ESO nos comento una frase que quedaría grabada en mi mente por muchos años:
"Vuestras voces se escucharan constantemente en el futuro". 

Esta frase a primera vista, la primera parte es científicamente correcta pues recuerda al concepto de la conservación de energía, la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.  



Sin embargo, la segunda parte carece de peso científico y más bien es una ficción creada para captar nuestra atención durante sus explicaciones de física. 

Desde el punto de vista físico-acústico, al terminar una frase, su energía sonora se disipa en el ambiente, reflejándose y absorbiéndose en las superficies hasta que se transforma por completo en energía térmica. 

La energía de la voz original aún existe en el universo, pero está distribuida en forma de calor y otras energías de manera tan diluida que es imposible que se reagrupe años después para recrear el sonido original.


Existe una hipótesis que propone que tanto los seres vivos como los lugares, en determinadas situaciones emocionales o violentas intensas pueden dejar una especie de rastro o huella energética sin transformar en un lugar físico, siendo posible ser escuchado con diferentes equipos de grabación o mediante procesadores de señal que permiten extraer la voz de alguna frecuencia no audible por el ser humano. 

La Hipótesis de la Impregnación Ambiental es un concepto que se utiliza en diferentes contextos, pero su referencia más destacada está dentro de los fenómenos de la investigación de lo paranormal, particularmente en relación con la psicofonía. 


Estas psicofonías (EVP / Electronic Voice Phenomenon) se manifiesta comúnmente a un bajo volumen en el rango de la voz humana (300 Hz - 3.400 Hz), sin embargo se pueden a captar gracias a una microfónica sensible y una ganancia de audio considerable. Además es posible detectar fuera de este rango (infrasonidos y ultrasonidos).



Otro método más común para poder captar psicofonías o mejor dicho, captar voces es mediante las Spirit Box. Este método de transcomunicación instrumental (TCI) hace que se pueda comunicar mediante fragmentos de emisoras cercanas gracias al barrido constante de frecuencias de una radio de onda media (535 kHz - 1705 kHz) y/o FM (87.5 MHz - 108 MHz), este proceso genera un flujo de fragmentos de emisoras y estática, el cual, se teoriza, se pueden utilizar para formar frases inteligibles.

Sin embargo puede carecer de sentido que algo que no exista pueda escuchar más de una frecuencia al mismo tiempo y a la vez de focalizarse en una determinadas frecuencias para decir algunas palabras, por lo que existe una teoría llamada la teoría de manipulación electromagnética que dice que es capaz de filtrar determinadas palabras acomodándose dentro de todo el espectro de la onda media y/o la frecuencia modulada.



La teoría sugiere que "algo" posee o puede generar una forma de energía que es incompatible con la materia conocida, pero que es capaz de interactuar con las ondas electromagnética. No sintoniza una frecuencia, sino que altera el campo electromagnético, obligando al dispositivo destacar el audio que ya está presente en esa señal. 

Sin embargo ambos fenómeno se puede desmentir psicológicamente y técnicamente.

El cerebro humano posee una gran obsesión conocida como la pareidolia acústica (sonidos) y la pareidolia visual (para patrones físicos visibles), mediante la cual busca e interpreta patrones familiares (como voces o caras), dándole significado a lo que realmente son sonidos sin sentido. 

Desde una perspectiva científica, la teoría se contradice ya que para manipular una onda electromagnética, es necesario tener otra onda electromagnética que sí es posible medir, algo que no llega a ocurrir con los fenómenos del captados por el Spirit Box.



La explicación más simple y coherente para los supuestos fenómenos de voz (psicofonías) es la combinación de interferencias de radio, perturbación de señales eléctricas o ruido generado por el propio circuito de una grabadora junto con la pareidolia auditiva del oyente, que busca activamente un mensaje en el caos del sonido de las frecuencias.