Este es el sonido de un telégrafo, un aparato que transmite mensajes codificados a través del código Morse.
Como curiosidad la señal enviada de forma inalámbrica se transmitía en onda media (MF) en la frecuencia de 500 kHz.
El 14 de Abril de 1972, 13 años antes de ser descubriera la posición del naufragio, un radiotelegrafista de un crucero de Estados Unidos, recibió una señal de auxilio y aunque el mensaje no era del todo claro, logró identificar el emisor, siendo este el Titanic. Rápidamente el radiotelegrafista comunico del mensaje a sus superiores quien hicieron caso omiso y decidieron no responder, en tierra firme unos misteriosos agentes tuvieron contacto con la tripulación del crucero, asegurándoles que lo que habían recibido no era una señal de auxilio, si no que se trataba de una broma, lejos de dejar la experiencia como una anécdota, el radiotelegrafista investigo, topándose con varios documentos de varios barcos que habían recibido la misma señal de forma periódica desde 1924.
Tres cuartos de siglos después, el Dr. Robert Ballard descubrió la posición de aquel naufragio, no encontraron la sala Marconi, sin embargo, años después, con una mayor tecnología, el equipo del cinematógrafo de James Cameron, encontraría la pequeña sala, situadas en las cercanías de las habitaciones de los tripulantes y la primera clase.
En 2020, la empresa RMS Titanic INC. (empresa de salvamento legal del naufragio), anuncio los planes para recuperar el sistema inalámbrico de la sala Marconi. Sin embargo el gobierno de Reino Unido y Estados Unidos acababan de firmar un tratado para proteger lo que quedaba del naufragio como memorial, la presión fue a más y varias personas argumentaban que rescatar objetos del interior del naufragio era considerado como hurto y de muy poca ética moral, por parte de los partidarios de la misión de rescate, afirmaban que recuperar el transmisor no era un robo sino una carrera contra reloj para recuperar una de las piezas más importes en la historia reciente de la humanidad que el helado océano intenta devorar.
Expertos aseguran que la corrosión ha dañado considerablemente y que su reparación es inútil, mientras que otros, aseguran que podría repararse fácilmente.
