🍄 | THE LAST OF US: Joel Miller

Joel Miller es el protagonista de la primera entrega de The Last of Us, un hombre con el alma rota que toma decisiones basadas en un pragmatismo frío y carente de sentimientos. Su arco argumental es, en esencia, la historia de alguien que nunca logró sanar las heridas de su pasado.



Todo comienza el 26 de septiembre de 2003, el día del cumpleaños de Joel. Esa noche, su hija Sarah lamenta no haber podido comprar una tarta para celebrarlo, pero le entrega dos regalos: su viejo reloj reparado y una película prestada de los vecinos.


Poco después, Joel recibe una llamada de su hermano Tommy, arrestado tras una pelea en un bar. Tras recogerlo en la comisaría y regresar a casa, la situación estalla. En medio del caos y sin apenas tiempo para reaccionar, Joel abate a su vecina infectada para proteger a los suyos, llegando incluso a ignorar los gritos de auxilio de otra familia en la carretera para priorizar la seguridad de Sarah.

El brote se descontrola y el ejército toma las calles. Joel y Sarah acaban frente a un soldado con órdenes de no dejar supervivientes. Los disparos alcanzan a ambos: el primero hiere mortalmente a Sarah y el segundo impacta directamente en el reloj de Joel, rompiendo el cristal y deteniendo las manecillas para siempre en la hora exacta de la muerte de su hija.



Dos décadas después, Joel es un hombre cínico y cuya moralidad brilla por su ausencia. Superviviente en un mundo devastado por el hongo, sobrevive como contrabandista en la zona de cuarentena de Boston junto a su compañera Tess.

Vive obsesionado con encontrar a Tommy, de quien no tiene noticias desde hace semanas. Conserva el reloj roto como un amuleto masoquista para no olvidar a Sarah, mientras intenta anestesiar el miedo a nuevas pérdidas mediante el consumo de alcohol y pastillas.



Su destino cambia cuando Marlene, líder de los Luciérnagas, le encomienda trasladar a Ellie (una niña aparentemente inmune) hasta el ayuntamiento de Boston. Inicialmente, Joel la trata con indiferencia, viéndola como un simple objeto de contrabando.

Sin embargo, durante la huida, un enfrentamiento con un soldado de FEDRA despierta en Joel un trauma latente. En un ataque de ira ciega, Joel mata al guardia como si, en su mente, estuviera intentando cambiar el final de aquella noche en Texas y salvar, por fin, a su hija. Al descubrir que Ellie está infectada y que ella podría ser la clave para una vacuna, el viaje adquiere una nueva dimensión.



A medida que avanzan, el vínculo se estrecha. Joel deja de ver a Ellie como mercancía para verla como a una hija. Esta transformación alcanza su punto álgido en el episodio ocho, donde la consuela llamándola "baby girl", el mismo apelativo cariñoso que usaba con Sarah.


Los roles se invierten: ahora es Joel quien intenta animar a una Ellie que comienza a mostrar signos de agotamiento emocional. En una escena icónica frente a las jirafas, Joel se abre por completo y confiesa que la cicatriz en su sien es producto de un intento de suicidio fallido tras la muerte de Sarah. Confiesa que, aunque dicen que el tiempo lo cura todo, no ha sido el tiempo quien lo ha sanado, sino ella.

El viaje culmina en el hospital de los Luciérnagas. Al enterarse de que para crear la vacuna deben sacrificar a Ellie, Joel se niega a perder a su hija por segunda vez.

En un arrebato de violencia desesperada, elimina a cada soldado en su camino, incluso a los que se rinden. Su objetivo es evitar que esa herida del pasado vuelva a abrirse. Tras ejecutar a Marlene, quien intenta apelar al bien común, Joel huye con Ellie. Al despertar ella en el coche, Joel le miente: le asegura que hay más inmunes y que los Luciérnagas han desistido de buscar una cura.



En ese momento, Joel actúa desde un egoísmo profundo, pero el espectador comprende su motivo: ha salvado lo único que le da una razón para levantarse cada mañana.